Entre el Dordona, el Garona y el limite oriental del departamento de la Gironda, se extiende el sector vitícola mas grande de Burdeos.
Este parte de campo francés, admirablemente típica de un ancho máximo de 30 kilómetros, se extiende aproximadamente a 80 kilómetros al Sur Este de Burdeos.
Lo que mas impresiona, no es solo su tamaño, sino la riqueza de su historia, el esplendor de sus iglesias, monasterios, castillos, recuerdos de un pasado tumultuoso. (fue una zona fronteriza durante las guerras entre los Ingleses y los Franceses, es por eso que encontramos un gran números de fuertes y ciudades fortificados).
Hoy en dia, la región del Entre-deux-Mers (Entre-dos-Mares : el Dordona y el Garona), es la mas grande denominación de origen controlada del viñedo de Burdeos.
2400 hectáreas, producen 15 millones de botellas. Se utiliza para los vinos rojos, diferentes variedades de cepas “CabernetSauvignon, Cabernet Franc y Merlot”. Para los vinos blanco, las variedades utilizadas son “el Semillon, Sauvignon y la Muscadelle”.
SAINT-EMILION
Extendido sobre los pendientes de une colina dominando el valle del Dordona,Saint-Emilion es una pequeña ciudad vitícola muy encantadora y tranquila. Pero, es también, una ciudad cargada de historia.
Etapa sobre el camino de Santiago de Compostela, ciudad fortificada durante la guerra de cien anos y refugio de los diputados girondinos proscritos bajo la Convención, posee numerosos vestigios evocando su pasado.
La leyenda hace retroceder el viñedo en la época romana y atribuye su plantación a los legionarios. Pero parece que su verdadero comienzo se situa en el siglo trece.
Sea como sea, hoy, Saint-Emilion es el centro de los mas celebres viñedos del mundo y, desde 1999, hace parte del patrimonio mundial de la UNESCO.
El area de denominación de origen, repartida sobre nueves comunas, consta de una rica gama de suelos que se extienden sobre 5500 hectáreas y producen, únicamente, 36 millones de botellas de vino tinto.
Nuestra familia adquirió esta finca en 1972 bajo la dirección del señor Jean-Marie MALLARD y su esposa Daniele ; su hijo, Laurent, se ocupa de la finca desde 1990.
SAUTERNES
A 40 kilómetros al sur este de Burdeos, las 2000 hectáreas aproximadamente de Sauternes producen 4,5 millones de botellas, repartiéndose entre cinco comunas.
Hace muchos anos que Sauternes es una zona de vinos blancos.
En el siglo dieciséis, la cosecha tardía de la uvas daba vinos ricos y cuando Thomas Jefferson, Embajador y futuro Presidente de los Estados Unidos, visito el castillo Yquem en 1787, tuvo conocimiento del Sauternes como uno de los mejores vinos blancos de Francia. Después de haber comprado vino de Yquem, lo da a conocer a su amigo Georges Washington.
Durante la mitad del siglo diecinueve, aparecieron, en numero creciente, diferentes Sauternes fuertes y dulces. Pero la situación cambia con la cosecha de 1847 a Yquem. Las uvas habiendo sido vendimiadas, excepcionalmente tarde, fueron afectadas mucho mas que de costumbre por la podredumbre noble dando un vino tan diferente que se decidió de no ponerlo a la venta.
Este tipo de Sauternes alcanzo una reputación tan rápida que otras fincas se pusieron a hacerlo. El secreto no reside tanto en la selección de las cepas (esencialmente Semillon a la cual se le añade Sauvignon), ni en el suelo de origen (grava en muchos lugares a menudo mezclado de arcilla), sino en el micro clima.
Doce anos mas tarde, el Archiduque Constantino de Rusia, de paso por Yquem, probo el vino de la cosecha 1847 y quedo tan contento que ofreció una pequeña fortuna.
En otoño, el escurrimiento del agua fría del rio el « Ciron » dentro el agua mas calda del Garona, provoca una bruma matutina envolviendo las viñas hasta que se manifiesta el sol al principio de la tarde. La alternancia de calor y de humedad facilita las condiciones ideales para el desarrollo de un hongo « Botrytis Cinerea » (bacteria beneficiosa y responsable de la podredumbre noble afectando las uvas).
A medida que éstas pudren y se secan en pie, pierden una gran cantidad de agua, el zumo restante se concentra y se vuelve sumamente dulce y rico en glicerina.
Un pequeño volumen de acidez desaparece para dejar sitio al aroma de « asado » tan característico del Sauternes recordando algo el olor de la ciruela cocida.
La podredumbre noble no aparece si las uvas no se encuentran en un grado óptimo de madurez. Por eso, la cosecha es mas tardía en la región de Sauternes que en el resto de Burdeos.
Los vendimiadores deben pasear varias veces entre el viñedo, cortando uno por uno los granos de las uvas de sus racimos, a medida que se desarrolla el proceso de podredumbre. El rendimiento es escaso pues los granos, al fin y al cabo, han perdido agua.
Si el rendimiento máximo legal es de 25 hectolitros por hectárea, este es raramente alcanzado.
Un buen Sauternes es una delicia para todos los sentidos : color tornasolado, aroma voluptuoso de albaricoque maduro, de miel y de avellana, sabor rico, intenso y dulce.
Acompana a la perfeccion las frutas frescas (peras, fresas, melocotones) y los postres.
Se puede utilizar el Sauternes, sobretodo los mas ligeros, con los entremeses (el foie gras es, a este respecto, un clásico en Burdeos) y con algunos platos principales (ave, pollo asado, pato a los melocotones).



